Tesoro en el espacio, cazando naufragios


La creencia de que civilizaciones antiguas o grandes naufragios tienen un tesoro escondido ha dado pie a diversas leyendas. Pero, ¿es posible que uno de los astronautas originales de la NASA haya realizado el mapa desde el espacio de un tesoro hundido en las profundidades de los mares y lo haya mantenido en secreto más de 50 años?

Por: Redacción
2017-07-17

 

Tal vez sí y esa es la premisa detrás de la serie documental de ocho capítulos Tesoro en el espacio: El secreto del astronauta (Cooper’s Treasure), la cual sigue al cazador de naufragios Darrell Miklos en su intento por reconstruir las coordenadas que le fueron confiadas por el fallecido Gordon Cooper, uno de los siete astronautas del Mercury.

“Todo comenzó por mi amistad personal con Gordon Cooper. Falleció de repente a causa de la enfermedad de Parkinson. Sentí que era una historia que podríamos terminar juntos, pero no tuvimos la oportunidad.

“Nosotros tres (Miklos, Jerry Roberts y Ari Mark) comenzamos con el proyecto. Tenía mis dudas sobre la credibilidad de la historia porque era increíble para ser cierta y luego no sabía si me dejarían contarla como yo quería”, dijo Darrell Miklos en un breve encuentro con medios mexicanos en Pasadena.

En la década de 1960, Gordon Cooper recorrió el planeta para detectar posibles emplazamientos de misiles nucleares, pero descubrió algo más: restos de navíos hundidos.

Trabajando por décadas en secreto y usando información que recogía mientras orbitaba la tierra, Cooper creó un documento que podría conducirlo a un tesoro escondido. Así surgió Tesoro en el espacio: El secreto del astronauta, que se estrena hoy en Discovery Channel a las 19:00 horas.

“Gordon me dio muchas pistas. Tenemos mucha tecnología que quizá nos permita encontrar lo que buscamos en el fondo del océano. Suena demasiado fantástico para ser real, pero lo es, va más allá del entretenimiento. Encontré cosas de los archivos, pistas, es mucho trabajo.

“Estoy seguro que vamos a descubrir cosas en el programa, de las que ni siquiera nos hemos percatado aún. Hemos grabado mucho, tenemos muchos descubrimientos que ni siquiera yo había visto. Gordon era muy bueno con los cálculos, muy preciso. Y el archivo que me dejó, también lo es”, agregó Miklos.

De acuerdo con Jerry Roberts, uno de los trabajadores del Proyecto Mercury, Gordon estaba más que seguro de sus descubrimientos.

“Estuvimos tratando de entender el espacio, pasamos muchas horas ahí. Pero Gordon era el tipo que hacía lo que creía que tenía que hacer para encontrar respuestas. En la primer misión necesitamos tener fe.

“Lo que están haciendo ahora es conectar con lo que hicimos hace más de 50 años. Me emociona porque está pasando y es real”, dijo.

Desde 1999 Miklos trabajó con Cooper en varios proyectos, entre los que se cuentan uno con Swift Oceanics Limited, un fabricante de barcos con sede en California, Canadá y México. También partieron en otras expediciones, como visitas a las antiguas ruinas mayas en Yucatán y Campeche, en México, y la exploración de barcos en el Caribe.

Después de la muerte de Cooper, en 2004, Miklos siguió celebrando su legado al continuar su pasión por el descubrimiento de naufragios históricos.

Miklos y su tripulación ya hicieron descubrimientos. Buscaron en la costa de las islas turcas y Caicos cuando descubrieron un ancla de anzuelo, descansando en el fondo del océano Atlántico.

“Esto no es una fantasía, es un proyecto viable. Hay muchas capas en él y la historia se puede comprobar porque tenemos documentos que son reales. Tenemos gente que nos apoya y la tecnología está de nuestro lado. No nos confiamos porque la madre naturaleza no siempre coopera”, señaló Miklos.

De acuerdo con el productor Ari Mark, más que una serie de televisión, el proyecto busca encontrar todos esos tesoros perdidos.

“Es más grande que un programa de TV. Parece un gran misterio. Siempre hay preguntas, hemos encontrado pocas respuestas, pero tratamos de encontrarlas por esa generación de austronautas”, concluyó Mark.





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